MEDIO AMBIENTE EN LA INDUSTRIA CURTIDORA


La preocupación por el cuidado y preservación del medio ambiente, se introdujo hace un tiempo ya en la agendas nacionales de los distintos países del mundo, y ocupa un lugar preponderante en las temáticas abordadas en el plano internacional. Organismos estatales, internacionales, como así también, organizaciones no gubernamentales vienen promoviendo, desde distintos ámbitos, el cuidado de los recursos naturales.

En tal sentido, desde el sector privado no sólo se acompañó este proceso, sino que además, en el caso particular del sector industrial se promovieron investigaciones en relación a la problemática medio ambiental y el desarrollo sustentable. El resultado de dichos estudios se vio reflejado en la incorporación de nuevas prácticas industriales, tanto en los procesos de producción, como de tratamiento y disposición de residuos generados por las distintas actividades.

Ejemplo de lo mencionado precedentemente son en general la incorporación de conceptos tales como “tecnologías limpias o menos contaminantes, desarrollo sustentable, mejora y segregación interna, y en particular para residuos sólidos (en especial para sustancias con características peligrosas), los conceptos de reemplazo, minimización y reciclado”.

Industria curtidora en la Argentina y en el mundo
Teniendo en cuenta que una curtiembre supone un complejo proceso industrial por el cual se transforma el cuero crudo en un producto apto para ser utilizado en la elaboración de manufacturas como zapatos, carteras, vestimenta, tapicería etc, la actualización de la tecnología aplicada es fundamental para el desarrollo del sector.

En el caso particular de esta industria en la Argentina, su perfil netamente exportador, la relaciona, no sólo, con los últimos avances en lo que a su actividad se refiere, sino también y fundamentalmente, con las exigencias en cuanto a la calidad del producto terminado y a los procesos que se llevan a cabo para lograrlo.

Proceso productivo: En tal sentido, es importante destacar que no existen diferencias sustanciales entre los procesos de curtido realizados en nuestro país y los distintos polos industriales del mundo, emplazados en EEUU, Europa o Asia.

La producción mundial de cueros es de aproximadamente 300 millones al año (fuente UN), se estima que de este total, no más de 11 millones son curtidos al vegetal y un pequeño porcentaje como wet white. Para el resto de los cueros (289 millones) se utilizan aproximadamente 308.000 Toneladas anuales de Sulfato básico de cromo.

De hecho, más del 96% de la industria mundial utiliza el Cromo III para curtir los cueros dadas las características organolépticas y otras ventajas que el cromo le otorga.

Medio ambiente y legislación: En referencia al cuidado del medio ambiente, la legislación en la Argentina, sigue la tendencia presente en el resto del mundo, y en muchos casos, las exigencias del mercado internacional han adelantado la implementación de prácticas posteriormente exigidas por las normativas vigentes.

Por ello, desde la Cámara de la Industria Curtidora Argentina (CICA) a través de la Comisión de Ecología y con asesoramiento profesional se trabaja sobre la problemática medio ambiental. Desde allí, hace más de diez años se difunde toda la información en adelantos tecnológicos y científicos, además de novedades en la materia, que apuntan a la innovación del sector en referencia al tema ecológico, tanto en la producción, como en el tratamiento y disposición de los residuos que genera la industria.

Tratamiento y disposición de los residuos industriales. En tal sentido se ha optimizado la economía y reutilización de insumos, lo que disminuye considerablemente la generación de residuos y su consecuente tratamiento. Estas nuevas tecnologías denominadas genéricamente “curtido ecológico” además, tienen la finalidad de mejorar la calidad de los subproductos con valor comercial que se generan, como es el caso del sebo y proteínas.

En relación al tratamiento y disposición de los residuos, en los últimos 5 años, el sector ha invertido en la construcción de plantas de tratamiento de efluentes industriales, más de 20 millones de dólares. Por otro lado, experiencias en todo el mundo, con incipiente desarrollo y aún en proceso de investigación en la Argentina, utilizan los residuos sólidos generados por estas plantas (barros estabilizados) como enmienda para suelos en la agricultura.

A modo de ejemplo es interesante citar un informe de la Comunidad Europea en relación a la utilización de barros de plantas de tratamiento con contenido de cromo como fertilizantes para la agricultura. Aquí debe destacarse que a medida que los conocimientos adquiridos respecto a la diferencia entre la toxicidad del cromo trivalente respecto del hexavalente (200 veces) y a la no carcinogenicidad del primero, se fue permitiendo el uso de barros con cierto contenido de cromo en la agricultura (CEE 1999 752). Por otra parte la EPA recientemente y en funcion de experiencias locales, ha decidido tolerar concentraciones de 100g/kg de cromo base seca en barros para uso en landfarming, sin limite de carga por Ha.

El cromo y la industria
Las reservas mundiales de cromo, se encuentran en forma de mineral CROMITA. Destacamos los consumos del material según sus diferentes aplicaciones:

El sector curtidor, consume unas 160.000 toneladas/año de dicho mineral, equivalente al 1,33% (*) del total mundial, a partir de ello se producen aproximadamente las 308.000 Toneladas se sulfato básico de cromo anteriormente mencionadas.

(*) El 1,33 % se encuentra incluido dentro del 13% atribuido a la industria química.

Este punto es de suma importancia y de preocupación constante para la industria, dado que algunos preconceptos, información errónea o simplemente falta de información, han creado gran confusión sobre las cualidades del cromo y consecuentemente sobre la industria curtidora que lo utiliza como materia prima.

Por ello es necesario, precisar que la industria utiliza únicamente el cromo trivalente (Cr3) en el proceso de curtido y que esta sustancia no es considerada como peligrosa, cancerígena o teratogénica según la Propuesta de California 65- Dic.2000- y la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (USEPA) en la Identificación de Residuos Peligrosos 40 CFR 261.4 (b)6), 1999.

Finalmente, el Convenio de Basilea, ratificado por la Ley Nacional Nº 23.922 no incluye al Cromo trivalente en la lista de sustancias peligrosas, como tampoco lo hace la Ley Nacional de Residuos Peligrosos Nº 24.051

Por tal motivo, al referirse al Cromo es imprescindible señalar la valencia del mineral, esto es cromo trivalente (Cr3), ya que el cromo hexavalente (Cr6), no comparte ninguna de las cualidades anteriormente señaladas, comenzando por su condición de sustancia peligrosa, por otro lado, en el caso particular del proceso de curtido, está absolutamente descartado, dado que no es apto para tal menester.