El cuero y el nacimiento de una industria


El cuero acompañó el desarrollo del país desde los tiempos de la colonia, por aquellos años, era un material indispensable para la mayoría de las actividades que se desarrollaban. Una de las primeras exportaciones al viejo mundo fue realizada por una curtiembre fundada en 1790, y ya en el año 1810, las curtiembres se habían diseminado por casi todo el territorio nacional. Desde allí, se trabajó intensamente para satisfacer las demandas de los ejércitos de campaña en la lucha por la independencia, y por ello, los talabarteros fueron requeridos para integrar dichas filas.
Las curtiembres fueron un factor decisivo en las economías regionales, siendo actualmente uno de sus pilares y, consecuentemente también, un elemento de suma importancia en el desarrollo de la ganadería. Por aquellos años, la carne era un subproducto del cuero: los animales se faenaban para satisfacer la demanda que sobre dicho producto se generaba. Sin embargo, esa situación se revirtió y el cuero pasó a depender de la demanda manifiesta sobre la carne vacuna y ello incidió en forma directa sobre nuestra industria curtidora. La industria curtidora fue una de las que señaló rumbos exportadores en nuestro país.